sábado, 29 de noviembre de 2014

Mascarillas caseras hidratantes.




Muchas veces hemos buscado en tiendas productos que hidraten nuestro cabello, pero encontramos que o son caros o no lo hacen de la manera que nos gustaría, llegando incluso a estropearlo aún más. ¿Has probado hacer tus propios productos? Busca en tu despensa y crea la mascarilla que más se adapte a ti. Recuerda que los ingredientes que aparecen a continuación puedes variarlos como más te apetezca. A continuación os dejo las 6 que a mí más me han gustado y funcionado.



Mascarilla de miel, huevo y aceite de oliva.



      1. En un recipiente, mezcla una cucharada sopera de miel, dos de aceite de oliva y un huevo.
     2. Cuando la mezcla sea uniforme, divide tu pelo en mechones y aplícala de raíz a puntas si tienes el cabello rizado (ayuda al frizz) o muy seco.
     3. Cuando todo tu cabello esté cubierto,  tu cuero cabelludo y recógete el pelo en un moño.
     4. Ponte un gorro de ducha o una toalla calentada previamente y algo húmeda en la cabeza. Ésto ayudará a que se absorba mejor y haga más efecto.
     5. Deja reposar mínimo 30 minutos. 
     6. Lávate el cabello con un champú suave para no anular el efecto de la mascarilla.

Esta mascarilla está especialmente recomendada para cabellos maltratados con puntas abiertas.



Mascarilla de aceite de oliva.



      1. Calienta unas cucharadas de aceite de oliva y déjalo enfriar para no quemarte.
     2. Cuando no queme demasiado, aplícalo en tu cabello separándolo en mechones. 
     3. Ponte un gorro de ducha o una toalla humedecida calentada previamente en la cabeza.
     4. Deja reposar unos 15 minutos mínimo.
     5. Lava tu cabello habitualmente.

Yo esto lo he hecho muchas veces aplicando el aceite por la noche de mitad a puntas y lavándome el cabello al día siguiente. Va muy bien para hidratar las puntas evitando que se abran.



Mascarilla de aceite de almendras.



     1. Calienta unas cucharadas de aceite de almendras.
     2. Cuando no queme demasiado, aplícalo en tu cabello. 
     3. Ponte un gorro de ducha o una toalla humedecida, calentada previamente, en la cabeza.
     4. Deja reposar unos 15 minutos mínimo.
     5. Lava tu cabello habitualmente.

El aceite de almendras puedes usarlo, como anteriormente con el de oliva, dejándolo toda la noche y lavándolo al día siguiente. Éste lo he usado más con el pelo recién lavado, aplicando una pequeña cantidad en las puntas.



Mascarilla de sábila o aloe vera.



En este enlace explico cómo preparar el aloe vera más detalladamente.

     1. Corta una hoja de aloe, pélala y saca el gel.
     2. Una vez triturado, aplicar sobre el cabello de raíz a puntas. 
     3. Hazte un masaje en el cuero cabelludo (mejorará la circulación y formentará el crecimiento del cabello).
     4. Ponte un gorro de ducha o una toalla humedecida calentada previamente en la cabeza.
     5. Deja reposar unos 30 minutos mínimo.
     6. Lava tu cabello como habitualmente.

Puedes añadir algún aceite (recomendable de oliva). A mí es la que más me ha gustado por ahora.



Mascarilla de Mayonesa, huevo y aceite de oliva (o girasol).



     1. En un recipiente mezcla una cucharada de mayonesa, dos de aceite y un huevo.
     2. Aplica sobre el cabello.
     3. Ponte un gorro de ducha o una toalla humedecida.
     4. Déjala reposar 30 minutos mínimo.
     5. Lava tu cabello.

Puedes cambiar el aceite de oliva por aceite de girasol o de almendras u omitir el huevo si quieres.



Mascarillas de aceites.



     1. Sencillamente mezcla los aceites que más te gusten para hidratar tu cabello (oliva, ricino, almendras, girasol, argán, coco, cártamo...) en un recipiente (Tampoco te lies a echar. Recuerda: poco de todo, mucho de nada. Max 5).
     2. Caliéntalos para conseguir una mezcla más homogénea.
     3. Cuando no queme mucho, aplícalo sobre el cabello.
     4. Recoge tu cabello, ponte un gorro de ducha o calienta una toalla humedecida y póntela.
     5. Deja reposar unos 30 minutos mínimo.
     6. Lava tu cabello como habitualmente.

Puedes dejarte la mezcla todo el tiempo que necesites.

Todas estas mascarillas funcionan si eres constante. Aplícalas una vez a la semana para mantener tu pelo hidratado, fuerte y saludable.





Gracias por leer el artículo.
Comenten si les ha funcionado o si les gusta.




viernes, 28 de noviembre de 2014

Sábila (aloe vera) para el cabello.




Seguro que alguna vez has buscado alguna forma de que tu pelo crezca más rápido, o simplemente, cuidarlo de forma natural. Quizás quieras definir tus rizos sin químicas. Existen muchas formas de hacerlo (mascarillas caseras, fijadores naturales, etc. ¿Tienes una planta de aloe vera cerca? Pues el siguiente artículo te interesa:

Para los que no han oído hablar de ella, la sábila o aloe vera es una planta medicinal que contiene una gran cantidad de proteínas y vitaminas necesarias para el cuerpo humano pero que éste no es capaz de producir. Se divide en tres partes: la cáscara, piel o parte exterior, el gel (la parte interior densa), y el laxante o líquido amarillo (entre la piel y el gel).

Aunque se puede ingerir, yo prefiero usarlo en la piel o, en este caso, en el cabello.

Es fácil de preparar:




  1. Corta una hoja de la planta. Pélala, elimina el líquido amarillo (puede ser tóxico) y guarda el gel.
  2. Tritura el gel. Puedes machacarlo a la antigua si no tienes batidoras ni picadores.
  3. Una vez tengas el gel pastoso, con pocos grumos, úntatelo en el cabello. El truco está en dividir en mechones el pelo y aplicar el gel desde las raíces.
  4. Aplica el gel en el casco con un masaje, de manera que estimularás la circulación y ayudarás en su absorción.
  5. Recoge el pelo en un moño o con un gorrito y déjalo reposar al menos quince minutos antes de lavarte el pelo. Recuerda usar agua tibia o fría, pero nunca caliente, ya que debilitarías la raíz y propiciarías la caída del cabello. Recuerda también usar el secador a una temperatura baja o media.


Para el pelo rizado:


Durante años, he buscado un remedio para el encrespamiento. Espumas, gominas... Al final todos acaban estropeando el cabello. Yo quería tener el pelo largo, pero por culpa de éstos productos acababa cortándolo. Fue entonces cuando encontré el aloe vera.

Sólo tienes que reservar un poco de gel y diluirlo en agua. Recomiendo colarlo para evitar los trocitos. No tienes que echar mucha agua, más o menos tres cuartas partes de la mezcla. Tampoco tienes que usar mucho aloe. Con un dedo en un tarro tienes de sobra si tienes el pelo largo. 

Una vez te hayas lavado el pelo, enjuágate con la mezcla. No necesitas echarte más productos después, ya que la mezcla hace el papel de acondicionador, por lo que no tendrás problemas para peinarte. No seques del todo tu cabello, ya que podrías encresparlo. 

Éste remedio es muy fácil, barato y natural. Las propiedades curativas del aloe mantendrán la piel de tu cuero cabelludo sana, pero procura que no te caiga en la ropa, ya que podrías mancharla irremediablemente y, algo importante, si te aplicas el aloe en la piel, procura que no te dé el sol directo. Protege la zona, ya que podría mancharse la piel. Este consejo va también para los que se echen limón en la piel. Tanto el limón como el aloe tienen la propiedad de eliminar manchas y cicatrices, siempre que no te dé el sol.


Gracias por leer el artículo.
Pruébenlo y coménten si les ha funcionado. 


Translate